1. Contenido, contenido, contenido! Ofrezca a sus visitantes contenidos informativos, útiles e interesantes. Conocimientos especiales, opiniones personales, descripciones de productos o consejos – si sabe algo que podría interesar a otras personas, póngalo en Internet. (Pero siempre formulando uno mismo y no copiar de otros.)
2. Fíjese que sus palabras clave más importantes aparezcan frecuentemente en los contenidos de sus páginas web. Pero no exagere – la legibilidad de sus textos no debe sufrir de ninguna forma.
3. Entre más arriba está una palabra clave en un texto, más importante es para los buscadores. Los buscadores le dan más importancia a las palabras clave en el primer párrafo de una página que a las palabras clave en el último párrafo. Por lo tanto, evite expresiones de bienvenida e introducciones divagantes que no contienen sus palabras clave y vaya directamente al grano.
4. Buscadores normalmente no consideran diferentes formas de palabras o les dan menos importancia. Por lo tanto, fíjese que no debe usar formas diferentes de palabras por construcciones de frases desacertadas. Es posible que tiene que cambiar la frase para que la palabra clave esté en la misma forma como está buscada.
Mal: El mago santiaguino muestra los trucos…
Mejor: El mago de Santiago muestra los trucos…
5. No redacte páginas demasiado largas. Entre más temas están en la misma página, más difícil es ser encontrado para cada uno de los temas. Divida páginas grandes en varias subpáginas y luego optimice cada una de ellas para su enfoque o tema esencial.
6. No esconda contenidos en gráficos, documentos Word, Flash u otros formatos ilegibles para los buscadores.
7. Revise cuidadosamente la gramática de sus textos. Palabras que están escritas mal no pueden ser encontradas.
8. Evite trucos sucios al optimizar su página web como textos invisibles, Cloaking o Doorway-Pages. Algoritmos de búsqueda modernos advierten textos que son solamente visibles para buscadores pero no para personas (vea la página Penalización por Google).
9. No olvide que a pesar de todos sus esfuerzos de optimización el contenido de su página tendría que estar dirigido a personas y no a los buscadores.
- Si ofrece informaciones verifique frecuentemente la actualidad de sus textos y posibilidades de ampliaciones.
- Si promueve un servicio no deje de buscar formulaciones mejores. Entre más profesional sus textos, más profesional es el imagen que da su empresa.
Además existen reglas diferentes de redacción para textos en Internet que para textos de imprenta como folletos o catálogos. Las siguientes recomendaciones se han consolidado:
- Estructure sus textos con títulos y párrafos.
- No formule frases anidadas o párrafos demasiado largos. Más bien escriba frases y párrafos cortos y compactos.
- Coloque el mensaje principal o resumen de cada página en la primera frase o en el primer párrafo.
- Evite formulaciones de marketing (“Nosotros somos los mejores…”).
- Evite frases pasivas.
- Convide a sus visitantes a actuaciones (“Abone nuestro Newsletter”, “Baje nuestra presentación”).
- Evite partes grandes en texto cursivo porque es mal leíble.
- No subraye textos. En Internet solo vínculos tendrían que estar subrayados.
- Las líneas del texto fluido no deben ser demasiado largas para que no se canse el ojo. Mario Fischer recomienda en su libro líneas de no más de 35 a 40 caracteres, lo que corresponde a un diseño con varias columnas al estilo de un diario.
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